Subraya Falcón de manera introductoria en su artículo en "Público" el hecho de la escasez de psiquiatras en España para internarse enseguida en la cuestión de Gibraltar, "cueva de ladrones". Independientemente de que lo que diga ella sea verdadero o falso, que en eso aquí no voy a entrar, a mí me parece que habría dos usos diferentes de la Psiquiatría, uno que capacitaría al trastornado neuropsíquico para asumir la realidad y enfrentarla, y otro que le pondría en cambio una venda psicotrópica en los ojos para poder imaginársela a su gusto porque no la puede soportar.
En lo que hace al problema de Gibraltar asumir la realidad para enfrentarla significa tener en cuenta dos hechos absolutamente indiscutibles, en mi modesta opinión:
1º Los gibraltareños no quieren dejar de ser británicos.
2º La derecha española desde Franco (¿y la izquierda después también?) han venido sacando partido político siempre que les ha convenido de la cuestión gibraltareña, si con ello se veían favorecidos sus intereses particulares. O sea, se han aprovechado de ella algunos dirían que vilmente, de pescadores o lo que fuere.
Por lo demás, ¿qué es lo que propone el ministro, qué es lo que propone Falcón? ¿Las Malvinas? ¿Invadir Londres si no?
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