viernes, 25 de noviembre de 2011
Sentirse solo
Sentirse solo es caer en la cuenta de que te quieren por lo que les das y no por lo que eres
Amores que matan
Los hay que te darían su amor pero a condición de que tú no ya cambies nunca. O sea, si te caes muerto.
La buena educación
La única regla de la buena educación es esta: "siempre con la verdad por delante". Tan sencillo.
La identidad
Lo que te define es tu experiencia peculiar que siempre acaba volviendo, y que aprendiste a reconocer también en algún otro
"Nada humano me es ajeno"
La mayor objeción que se puede hacer contra algo o alguien, en realidad la única objeción en sentido estricto, la objeción insuperable, es "no me interesa en absoluto, no me interesas nada". Y no hay más que hablar.
sábado, 19 de noviembre de 2011
María Zambrano
La llamada razón poética, por encima de todo, no sería una razón polémica. Por lo tanto no es razón ninguna. Justamente porque la razón no se puede permitir huir de lo real. De la lucha.
El resentimiento
El resentimiento, ayudado de sus hermanas la envidia y el afán de venganza, sin la menor duda un motor poderoso para los humanos: no sólo te haría continuar bien aferrado a la existencia, evitándote recorrer hasta el final todo el camino de la desesperación que el fracaso ocasiona, sino que incluso te puede llevar a lo más alto en la realización de tus ambiciones, recuperándose uno gracias a él de cualquier fracaso. Siempre y cuando no sea indispensable el talento, naturalmente, entre otras cosas porque si hay talento de verdad el resentimiento sobra.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
El filósofo como ideal
El filósofo: la verdad y nada más que la verdad (lo que todos tenemos delante y detrás). O sea, el humano valiente (bueno). Hasta donde le dejen llegar...
lunes, 14 de noviembre de 2011
sábado, 12 de noviembre de 2011
Escuela de líderes
Parece ser que hay un entrenamiento para "sacar al gigante que todos llevamos dentro", consistente en una serie de charlas en semicírculo que alternan con abrazos y toqueteos entre los participantes, como jugando al corro de la patata, para llegar al fin de fiesta corriendo en fila india todos descalzos a lo largo de un reguero de brasas encendidas. Luego ponen los pies a remojo, exultantes.
Me parece perfecto sacar fuera al gigante que llevamos dentro, de momento lo que hay son gilipollas.
Me parece perfecto sacar fuera al gigante que llevamos dentro, de momento lo que hay son gilipollas.
San Clemente
Clemente Alejandrino se permitía amenazar de muerte y con el fuego eterno a los noctámbulos, a los que iban cantando borrachos por ahí en honor de Baco, y a las mujeres ligeras de cascos. Y además ponía estas caritativas amenazas suyas en boca de Heráclito, con la más absoluta desvergüenza. ¿No se estaba arriesgando a que le midieran el lomo con unas buenas estacas, Clemente Alejandrino?
Volverse loco
Como es natural, el que ya no teme volverse loco nunca irá al psicoanalista, por eso los psicoanalistas dicen que está loco de remate.
Heráclito sin los curas
A los cerdos les gusta más revolcarse en el fango que bañarse en el agua clara.
A los sabios les tienen que gustar igual las dos cosas, el fango y el agua clara, pues el placer que nos da aquel revolcón desaparecería sin el que nos da ese baño, y viceversa.
A los sabios les tienen que gustar igual las dos cosas, el fango y el agua clara, pues el placer que nos da aquel revolcón desaparecería sin el que nos da ese baño, y viceversa.
viernes, 11 de noviembre de 2011
Agradecidos al fracaso
Un mundo sin fracasos no sería un mundo real, antes bien la nada de los niños de Dios. Por eso tenemos religiones, entre otras muchas cosas, para transportarnos a la nada cuando son urgentes el hospital o las vacaciones. Y es que sólo nuestros fracasos nos pueden orientar para vivir realmente, esto es, luchando sin tregua contra el fracaso.
El amor que es ciego no es amor es miedo
Ese amor tan ocupado en adornar la realidad sólo es la reacción lógica al miedo que le tenemos a ver la realidad tal cual. Si de verdad se amara lo real no haría falta ninguna ponerle adornos, más aún, el que ama la realidad tiene que detestar que se la vayan a decorar. Quién es capaz de amar lo real y quién es capaz de amar son una y la misma pregunta.
La raíz de toda dignidad
Y de repente te descubres a ti mismo, en una capa muy profunda, y tan extraña que parece ser la última, la definitiva, o debería o merecería serlo. Y por supuesto no hay allí ningún ángel ni ningún idiota, pero tampoco monstruo alguno de esos que te cuentan, con las pulsiones bullendo dispuestas a devorarlo todo ("si es mujer me la follo, si es hombre lo mato"). Lo que vive en ese abismo es algo que no tiene nombre pero que eres tú, como avisó Saramago, algo que si da miedo es porque tiene que darlo, pero se trata de un miedo muy especial, extraño, eso que los alemanes llamarían Ehrfurcht y los ingleses awe, palabras que nosotros solemos traducir por temor reverencial. Por causa de haber vislumbrado vagamente a ese Algo, de haber tomado contacto con él de buenas a primeras, y por causa sobre todo del miedo tan raro que produce, tan solemne, desde ese mismo momento nos tenemos un inmenso respeto a nosotros mismos. Lo nunca visto, lo nunca siquiera imaginado. Y sabríamos por fin por qué es necesario, y tan natural, respetarse a sí mismo.
lunes, 7 de noviembre de 2011
Ambigüedad Trágica
Apolo nos trae la lira pero también el arco, o sea, la muerte y la belleza. Y la lira y el arco están hechos de lo mismo, del cuerno del macho cabrío (el dios Dionisos es zoé o la vida indestructible que integra en sí a la muerte).
Así es la vida humana: si nos debatimos hasta la desesperación para deshacer su esencial ambigüedad, no sólo acabaremos triturados por ella, locos de remate, sino que le habremos arrebatado todo lo que tiene de sagrado, todo su interés. Y la venganza de la vida es terrible.
Así es la vida humana: si nos debatimos hasta la desesperación para deshacer su esencial ambigüedad, no sólo acabaremos triturados por ella, locos de remate, sino que le habremos arrebatado todo lo que tiene de sagrado, todo su interés. Y la venganza de la vida es terrible.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)