sábado, 22 de junio de 2013

Elogio de la dinamita

(De la dinamita filosófica)
Si uno lo piensa bien se dará cuenta enseguida de que la inmensa mayoría de las tradiciones humanas en el planeta Tierra merecerían ser desintegradas sin dilación alguna, por estúpidas y/o criminales (generadoras de asesinos y/o idiotas). Hay que salir de ellas como quien sale de una atroz pesadilla. Y que no se pregunte cómo se puede saber, desde qué tradición, que una tradición concreta produce estúpidos y criminales. Eso es en sí mismo una tontería, porque la estupidez y la criminalidad van de la mano y son siempre evidentes para quien abra los ojos y no los tenga ofuscados por la estupidez o la criminal. Hasta se podría decir que toda tradición o forma de vida ha de ser por necesidad estúpida, en cuanto que limitada, humana, palurda.
 ¡¡Ni Gadamer ni Wittgenstein!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario