Cuando un Rey nos pide perdón es que está acabada la Monarquía, a medio plazo.
Porque entonces todos empezamos a pensar, por supuesto después de perdonarle de todo corazón, que el Rey sería exactamente igual que uno cualquiera de nosotros, porque de lo contrario no nos hubiera podido pedir perdón.
Pero, lógicamente, si un Rey es como cualquiera de nosotros, ¿por qué y para qué tendría que haber Reyes?
Será imposible que la gente no acabe planteando esta pregunta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario